jueves, 6 de octubre de 2011

Experiencias diarias



 Tan solo con pisar la calle en esta ciudad un sin fin de aventuras se acoplan a tus pasos tirando por la borda todo lo que creías. Hace pocos días os contaba que ya no abro la boca cuando deambulo por ahí, ya que, el infeliz de mi pensaba que estaba acostumbrado al ritmo y danza de esta ciudad; una cosa es pensar y otra corroborar. Hoy me he dado cuenta que la caja de sorpresas que esconde esta jungla metropolitana es mucho más extensa que mi capacidad de imaginación.

En medio del tráfico con el carro de patatas
Hoy es el día grande de un nuevo festival que se está celebrando estos días en India (Dussehra) y las calles vuelven a estar adornadas con miles de luces y música ruidosa que hacen que el pitido de los coches quede en un simple murmullo que recorre la cuidad. Y como aquí, cada Dios tiene un festival, hoy tampoco hemos trabajado. Por la mañana me invitaron a la inauguración de una tienda que el padre de uno de mis amigos indios abría en un barrio no muy lejano a mi casa. Hacia allí me dirigí sin tener mucha idea cual era mi destino, pero  al llegar me di cuenta rápidamente donde tendría lugar el festín. Una inmensa multitud de gente se amontonaba enfrente de un pequeño local que a partir de hoy se convertiría en una empresa familiar que se dedica a purificar el agua de Bombay. No hace falta decir que mi llegada revolucionó, más si cabe, a la muchedumbre que allí se juntaba (volví a sentirme el blanco imperfecto de todas las miradas). La gente se acercaba a mi y me daba la mano, me saludaban sonreían como si aquella reunión fuera en mi honor. Me dijeron que al acto inaugural acudiría un ministro del estado de Maharashtra, del que Mumbai es la capital. Éste llegó con más de media hora de retraso y fue recibido con pétalos de rosas, petardos y aplausos. Os tengo que confesar que eso no fue lo que más me impactó, ya que las flores en este país se utilizan para casi todo y los petardos ruidosos son como el pan de cada día. Lo que realmente me llamó la atención fue ver al ministro vestido con su camisa y su corbata y un elegante pantalón  acompañando su vestimenta con unas chanclas de playa y unos calcetines al más estilo guiri de Benidorm. El acto consistió en dar regalos al político de turno y comer guara paos (una especie de hamburguesa india) y unas patatas fritas. Después me presentaron a los padres de mi amigo y como indio blanco que ahora soy, me agaché y les toqué los pies (señal de respeto en este país). Después de comer la gente se esfumó dejándome claro que en cualquier parte del mundo lo más importante de una inauguración es comer “de papo”.  Y como hoy era día no laborable, me dediqué a caminar bajo los treinta y seis grados que calentaban la ciudad.

Baños públicos
Ya por la tarde me acerqué a la farmacia a comprar cereales, pan y agua (si, si, a la farmacia) y después de que se me colaran cinco o seis personas el hombre que estaba atendiendo se acercó a mi, me miró y ni corto ni perezoso empezó a buscar dentro de su nariz algo con tanta ansiedad que preferí no mirar. Cuando acabó, me miró otra vez y me preguntó que quería… “nada,” pensé para mi, ¡¡por lo menos hasta que te laves las manos!! pero esto es India, así que sin más le pedí lo que había ido a buscar, pagué y me fui, con la extraña sensación de que al llegar a casa me podría encontrar una sorpresa en mi compra. Afortunadamente no fue así. Y a continuación intenté comprar tabaco en cuatro sitios distintos; y fueron cuatro ya que en todos me intentaron ver la cara y cobrarme unas cuantas rupias más por el maldito vicio ¡y yo que creía que se me había quitado la cara de guiri!

Así que seguiré alucinando con el día a día, seguiré abriendo la boca para no dejar escapar ningún instante de esta oportunidad que me ha dado la vida, eso si, sin la presencia de mi querida prima, que ya ha abandonado el sueño indio regresando a la verde Asturias con los suyos. Y como ya le dije a ella antes de marchar, Anina, has sido un soplo de aire fresco en mi vida en la loca India.

SALUD Y BUEN FIN DE SEMANA

6 comentarios:

Goyo dijo...

La verdad es que estás viviendo un conjunto de experiencias ciertamente espectaculares.
Es todo tan extraño a lo que vivimos aquí... Tiene mucho encanto.

Muerte roja dijo...

Menuda aventura de día!!
Me resulta tan raro poder imaginar ese saludo de tocar los pies, puf con lo besucones que somos aquí, anda que si tubieramos que tocarnos los pies... estabamos todo el día por los suelos...

Y anda que el tendero, que plan!!!
Menos mal que no hubo sorpresa, madre mía que día...

Que pronto volvió tu prima, al menos has tenído una cara familiar durante estos días.

Besos desde Sevilla a Mombai :)

MJ dijo...

Llénate los bolsillos de experiencias, Berni. Merecerá la pena ir recordándolas poco a poco cuando regreses.

Un abrazo.

Anónimo dijo...

Me parto de risa.
Saludos de los de aquí, o sea besos
Mica

Anónimo dijo...

jajajaja, me ha encantao lo del ministro en chanclas, esto es mejor que una peli de los monty python
besines
rgp

Ana dijo...

Gracias a ti.., si yo he sido un soplo de aire fresco, India ha sido para mi un amanecer tras los monzones y el sueño nunca se hubiese cumplido sin el "prima!!! vente pa Bombay"!!!