
Durante un tiempo dudé si cambiar de piso o no; cinco meses durmiendo en aquel sofá y la letrina que hacía la función de “toilet” fueron los causantes de que tomara el camino hacia el cambio. Siempre que me mudo de casa no miro hacia atrás; atrás se quedan los recuerdos de lo vivido. Simplemente me despido y parto. He dejado infinidad de cosas en mis anteriores hogares; supongo que se quedaron allí por alguna razón.
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Dharavi |
Mi nueva casa está situada en el barrio de Mahim, unos kilómetros más al norte de la ciudad. Un barrio en el que habitan hindús, musulmanes y cristianos, Un barrio lleno de vida a las orillas de uno de los mayores slum del mundo, Dharavi, con poco más de kilometro y medio de superficie, está habitado por un millón de personas hacinadas en sus pequeñas chabolas. Es la otra cara de India, la cara más triste.
India también está sufriendo cambios; no se si para bien o para mal, pero sin duda está cambiando. La locura por los teléfonos móviles y por las tarjetas de crédito son más que visibles en esta sociedad. El consumismo está golpeando con fuerza en un país en el que muchas personas pasan el día con un euro en el bolsillo. Los contrates entre las clases sociales se ve en cada esquina, a cada paso. He visto como construían un rascacielos en menos de cinco meses. Estrellas de la música y del deporte empiezan a hacerle guiños a este mercado en continuo movimiento ya que saben que aquí hay mucho dinero (que poseen unos pocos).
Una estrella del deporte nos amenizó la semana pasada en un velada que jamás pensé que podría disfrutar. Tony Hawk, uno de los más grandes skaters de la historia nos deleitó, junto a sus amigos, de una tarde noche de lo más espectacular. Giros infinitos sobre su tabla, trucos imposibles en la rampa, en fin, un auténtico genio con sus cuarenta y pico años de edad. La verdad que iba con miedo si se celebraría o no, todavía tenía muy reciente lo de Metallica, pero está vez todo salió bien, aunque Tony no consiguiera realizar el mítico 900.
Y otro cambio es el que experimentas respecto a esta ciudad. Hay días que te apetecería desaparecer, huir del ruido y del polvo, huir de los contrastes que asolan estas calles. Huir sin mirar atrás, haciendo la vista gorda ante tantas desigualdades. En cambio, existen otros momentos en los que esta ciudad te envuelve, te atrapa como ningún otro sitio lo había hecho anteriormente. Son cambios continuos, en tan solo diez minutos puedes pasar del amor al odio, o viceversa. No solo los contrastes son sociales, también son existenciales.

Salud y feliz 2012